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Educación nutricional de la OMS a la “comida basura” en 12 mandamientos

24 junio, 2018 - Salud
Educación nutricional de la OMS a la “comida basura” en 12 mandamientos

En inglés se le llama comida basura: es la llamada “comida basura”, alimentos y bebidas con alto contenido calórico y poco (o ningún) valor nutritivo. Su consumo se ha normalizado entre las nuevas generaciones, hasta el punto de que la Organización Mundial de la Salud ha creado un grupo de trabajo ad hoc para analizar la situación y encontrar soluciones adecuadas. Soluciones que requieren el compromiso práctico de los Estados miembros, en particular en la lucha contra la comercialización salvaje de los niños.

De hecho, son los principales objetivos de las acciones de promoción de snacks, gaseosas, snacks y patatas fritas, todos productos que se presentan con una publicidad atractiva, a menudo incluidos en programas de televisión para niños y que se aprovechan de testimonios o personajes de fantasía con gran atractivo para los jóvenes espectadores.

Por esta razón, las autoridades competentes deben, sobre todo, controlar esta forma de utilizar la comercialización de forma engañosa hacia los menores, al igual que creemos que las familias y las escuelas deben educar a los niños más pequeños sobre hábitos alimenticios saludables en primer lugar.

No es necesario (ni da buenos frutos) prohibir el consumo de aperitivos preenvasados o de varios tipos: bastaría con relegarlos a unas pocas ocasiones esporádicas y elegir las que indiquen en la etiqueta la menor presencia de grasas nocivas, azúcar y sal.

Pero sobre todo, según nosotros, bastaría con que los niños probaran las cosas buenas del pasado, para que descubrieran (o redescubriendo) los sabores auténticos de nuestra tradición: estamos seguros de que entre un tentempié y una hermosa rebanada de tarta casera (quizás hecha más atractiva por alguna decoración o un poco `de buen chocolate o fruta de temporada) ¡nadie elegiría la primera!

El estudio de la OMS y la comparación entre los Estados miembros han revelado también el problema del “marketing transfronterizo”, que tiene un alcance global: muchos países acusan de estar sujetos a campañas publicitarias extranjeras que violan las restricciones vigentes en su territorio nacional.

A continuación se resumen los puntos elaborados por la OMS para alcanzar el objetivo de reducir el consumo de comida chatarra entre las nuevas generaciones:

  1. El objetivo político debería ser reducir el impacto en los niños de la comercialización de alimentos ricos en grasas saturadas, grasas trans, azúcares añadidos y sal.
  2. El objetivo político último debería ser tanto reducir la exposición a estos mensajes promocionales como persuadirlos de que lo hagan.
  3. Para lograrlo, los Estados Miembros examinan diversos enfoques, a saber, gradual o inmediato, para reducir la comercialización de alimentos ricos en esas sustancias.
  4. Los gobiernos deben establecer definiciones claras de los aspectos clave de la acción para asegurar una aplicación estándar, independientemente de quién la implemente realmente.
  5. El ambiente donde los niños se reúnen debe estar desprovisto de mensajes de mercadeo de cualquier manera, acerca de los alimentos ricos en grasas saturadas, trans, azúcares agregados y sal. Estos ambientes incluyen jardines de infantes, escuelas, centros de recreación, clínicas familiares y centros de consejería, centros deportivos y culturales.
  6. Los gobiernos deberían ser las partes interesadas más involucradas en el desarrollo de políticas y liderar el camino, a través de negociaciones con los interlocutores sociales y económicos pertinentes.
  7. Los Estados miembros deben considerar la manera más eficaz, dada la voluntad de los interlocutores sociales y económicos, de alcanzar los objetivos que ellos mismos se han fijado.
  8. Los Estados miembros deben cooperar en la aplicación de las medidas necesarias para reducir el impacto de la comercialización transfronteriza en los alimentos ricos en estas sustancias (grasas saturadas, grasas trans, azúcares libres y sal), con el fin de lograr el máximo resultado posible en cuanto a las medidas adoptadas a nivel nacional.
  9. Deben existir mecanismos de implementación para que las acciones gubernamentales sean efectivas, asegurando que se implementen en la práctica.
  10. Un sistema de seguimiento debe diseñarse desde el principio para garantizar que cumple los objetivos fijados a nivel nacional, utilizando indicadores claros e inequívocos.
  11. El sistema de seguimiento debería incluir también un sistema para evaluar el impacto y la eficacia de las acciones en el objetivo más general, utilizando indicadores claros e inequívocos.
  12. Se anima a los Estados miembros a identificar la información existente sobre el propósito, la naturaleza y los efectos de la comercialización de alimentos dirigida a los niños en su país. También se les anima a emprender nuevas investigaciones en este ámbito, en particular investigaciones sobre la aplicación y evaluación de estas políticas destinadas a reducir el impacto de este tipo de alimentos en los niños.

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