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Las 8 Buenas Dietas con la Tierra (y con la Línea) para el Verano 2018

5 abril, 2018 - Salud
Las 8 Buenas Dietas con la Tierra (y con la Línea) para el Verano 2018

Para los que aún no han pasado la prueba de la costumbre, pero también para los fanáticos de la comida ligera y genuina aquí hay algunas dietas saludables para ti y el planeta, fácil de seguir y que le ayudará a reducir no sólo los chips adicionales acumulados durante el invierno, pero al mismo tiempo su impacto en el medio ambiente.

1) Dieta de kilómetro cero

La mayor parte de la comida que se encuentra en los supermercados suele viajar al menos entre 1.500 y 3.000 km antes de llegar a su mesa. La dieta de kilómetro cero se centra en los alimentos producidos dentro de los 70 km de donde tu vives. Encontrarás alimentos frescos en el mercado, desde granjeros directos, hasta granjas familiares, panaderías locales, cooperativas de alimentos o, por qué no, en tu propio jardín urbano. Al comprar productos locales, no sólo hará que su dieta sea más saludable y nutritiva, sino que también ayudará a su comunidad agrícola al ayudar a reducir las emisiones de carbono a la atmósfera.

2 Dieta de Atkins

La dieta Atkins, muy popular en Estados Unidos, consiste en reducir los hidratos de carbono y aumentar el consumo de proteínas, principalmente de origen vegetal como la soja y los frijoles, pero también de grasas de origen animal. Considerada durante mucho tiempo como una dieta bastante peligrosa para la salud, fuente potencial de enfermedades cardiovasculares, enfermedades renales y aumento del colesterol, ha sido evaluada recientemente por estudios realizados en los Estados Unidos que parecen mostrar lo contrario, es decir, que los que practican esta dieta tienen un nivel más alto de HDL, el colesterol “bueno”, que contribuye a la prevención de la aterosclerosis.

3 Dieta Libre de BPA

Una serie de problemas de salud, como la obesidad o la diabetes, se han relacionado a menudo con el consumo de BPA o más comúnmente llamado Bisfenol A, una sustancia química utilizada predominantemente en combinación con otras sustancias para producir plásticos y resinas. La exposición al BPA a través de los alimentos se debe a su uso en algunos plásticos y otros materiales. Por ejemplo, el BPA se utiliza en policarbonato, un tipo de plástico rígido transparente que a menudo se utiliza para producir envases de calidad alimentaria como botellas retornables de refrescos, botellas de alimentación, vajillas de plástico (platos y vasos) y envases de plástico. Los residuos de BPA también están presentes en las resinas epoxi utilizadas para producir películas y revestimientos protectores para latas y cubas. Por lo tanto, el BPA puede aparecer en pequeñas cantidades en alimentos y bebidas almacenados en materiales que contienen BPA. Por lo tanto, para evitar ingerir esta sustancia nociva para el cuerpo, evite envasar sus alimentos si no ha leído cuidadosamente las etiquetas antes. O mejor aún, compre sólo lo que usted piensa que está consumiendo, alimentándose de productos frescos y de temporada.

4 Dieta vegetariana

La dieta vegetariana se basa obviamente en el consumo de muchas frutas, verduras y legumbres, pero también en seguir comiendo huevos y productos lácteos. El mantenimiento de este tipo de nutrición reducirá gradualmente su impacto en el medio ambiente al mantenerse saludable y reducir el riesgo de enfermedades y problemas de peso.

5 Dieta flexible

La elección de eliminar totalmente la carne de la dieta para muchas personas podría ser decididamente muy extrema. Una dieta flexible es la alternativa. En realidad, la base es una dieta vegetariana que te permite hacer trampa y de vez en cuando comer carne, tal vez los fines de semana.

6 Dieta Vegana

Cambiar de una dieta vegetariana a una vegetariana obviamente duplica tu huella ecológica en el medio ambiente. Eliminando cualquier producto de origen animal de la dieta, equilibrándolo con proteínas vegetales, se reducen las emisiones de carbono en unas dos toneladas, ya que la industria ganadera es la principal causa de contaminación atmosférica, de hecho, más de la mitad de los gases de efecto invernadero producidos hoy por el hombre son emitidos por las explotaciones ganaderas industriales. No necesariamente comer vegano significa comer sin sabor. Hay muchas recetas vegetarianas que pueden proporcionar la cantidad correcta de nutrientes para su cuerpo

7 Dieta cruda

Los veganos crudos a menudo consumen un 75% de frutas y verduras. El resto de la dieta incluye granos enteros, nueces, frijoles y semillas germinadas. En lugar de ser cocinados, los alimentos se consumen generalmente crudos. Esto no sólo ahorra mucha energía, sino que los alimentos crudos también son mucho más ricos en antioxidantes, valiosos aliados de la salud para mantener a raya a los radicales libres.

8 Dieta Macrobiótica

De la unión de las palabras griegas “makros” y “bios” nace el término “macrobiótico”, cuyo significado es literalmente: larga vida, gran vida, vida plena. Se trata de una antigua filosofía oriental cuya orientación básica está representada por una visión holística del hombre, en la que cada elemento está en equilibrio con los demás, y en lo que se refiere a la alimentación, se considera fundamental mantener la armonía entre la mente y el cuerpo.

Hablando de macrobiótica debemos recordar a una figura muy importante, el doctor y filósofo Nyioti Sakurazawa, más conocido como George Ohsawa, un gran partidario de la macrobiótica, a quien dedicó varios estudios y tratados, inspirándose y observando las reglas alimenticias de los monjes budistas. Según Ohsawa, siguiendo una dieta adecuada todos los días, era posible mantener el equilibrio entre el Yin y el Yang y así lograr un buen nivel de salud. El principio de la macrobiótica es que todos los alimentos que comemos se dividen en dos grupos: Yin (ácido: leche, yogur, fruta, té, especias, etc.) y Yang (alcalino: sal, carne, pescado, pollo, huevos, etc.), estos dos principios son opuestos pero complementarios a los mismos, de hecho su ingesta equilibrada mantiene la armonía entre la mente y el cuerpo, sin embargo hay alimentos “equilibrados” como por ejemplo cereales, legumbres y semillas oleaginosas. Hay reglas que deben observarse para abordar correcta y conscientemente una dieta de este tipo, como no comer alimentos tratados industrialmente, sino preferir sólo alimentos provenientes de cultivos naturales o de granjas, comer sólo fruta fresca y de temporada, preferir siempre el pescado a la carne, sustituir el café por otras bebidas como el té o los tés de hierbas.

Por lo tanto, la base de esta dieta es prestar atención a la naturaleza y combinación de los ingredientes. Para empezar, ¡podría probar algunas recetas fáciles y sabrosas como las “patatas fritas”!

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